Siempre Falla. Siempre Algarra.

Que extraño y amargo se me hace escribir estas humildes y cortas palabras.

Personalmente no conocía a Manuel Algarra, aunque mi admiración hacia su persona fuera más allá de lo estrictamente profesional. Sentía la necesidad de escribir unas pequeñas líneas para mostrar mi más profundo respeto hacia una persona y un apellido que son referencia en el mundo de las Fallas desde hace muchísimos años.

Falla Ramiro de Maeztu-Humanista Furió 2003, obra de Manuel Algarra y 1er Premio de la Sección 1ªA.

Manuel Algarra llevaba plantando fallas desde 1987, y hasta la persona menos «monumentalista» sabía o había oído nombrar el apellido Algarra. Un artista que ya era un mito y que desde hoy se convierte en una leyenda.

Leyenda porqué ha sido un artista único e irrepetible que ha batido récords, como el de llevar plantando en Sección Especial 17 años seguidos en una misma comisión (18 si contamos la que hará su taller en Almirante Cadarso 2023), o el de ganar 8 ninots indultats en Almirante Cadarso.

Un artista que, desgraciadamente, nos ha dejado demasiado pronto.

Son tantos y tantos años viendo sus Fallas, sus excelentes trabajos, sin levantar la voz jamás…y llevando el timón de un taller que siempre me ha parecido un ejemplo de profesionalidad. Su legado artístico es de un valor incalculable, pero lo es todavía más su legado como persona, tal y como afirman aquellos que lo conocían bien.

A todos se nos hará duro caminar entre plásticos y grúas por Conde Altea y no verle al pie del cañón.

«Que la llama siga ardiendo en vuestros corazones».

D.E.P. Maestro.